Cocina sostenible y el futuro alimenticio del mundo

Ya nos encontramos en el futuro, y muestra de ello es una simple cápsula de café. Pero en cuanto a la cocina, ¿qué ha pasado con ella? En la actualidad la  cocina se ha tornado bastante popular y en medio de todo surge la cocina sostenible la cual se encuentra basada en en lo natural del placer usando el sentido común. 

De esta manera su recetario básico se encuentra cargado de productos frescos y de temporada, aunque también suele emplear chacinas y las conservas clásicas pero de calidad. Este tipo de cocina se encuentra ligada a la conocida dieta mediterránea, en donde se hace exclusivo uso de abundantes frutas, verduras cereales y legumbres, además como principal protagonista el aceite de oliva. 

En cuanto a las proteínas animales estas cuentan como un pequeño porcentaje de la dieta. Pero siempre se hace hincapié en el uso del pescado azul, no así con la carne. Para los condimentos la cebolla y el ajo son la estrella, además de los condimentos y especias que funcionan como  ingredientes fundamentales.

¿Pero qué es la cocina sostenible? 

Se trata de una técnica de acopio, uso y transformación de los distintos alimentos y que se encuentra basada en el conocimiento del origen de los mismos y de las consecuencias que ello tiene para la salud personal, social, ambiental y económica del planeta. Dicha cocina primero se enfoca en indagar sobre los orígenes de los alimentos que emplea, y con ello en las cadenas de transformación que han pasado hasta ser comercializados. 

La cocina sustentable se encarga de elegir lo mejor para nuestra salud y nuestro planeta sólo a partir de esas premisas. Aunque objetivamente ello no es nada reciente, y que durante muchos siglos, las personas ya conocían de manera perfecta la procedencia de su comida, incluso los nombres y apellidos de los animales cuya carne se cocinaba, la huerta de donde provenían las hortalizas y los procedimientos de labranza y de cría de animales empleados. En la actualidad, esta tarea sólo ha sobrevivido en los vinos caros, con la idea de poderlos distinguir. 

En este tipo de cocina se emplean productos de excelente calidad y lo mejor es que son a buen precio, ya que un alimento muy caro no es sostenible, simplemente porque no se encuentra al alcance de las personas corrientes para ser consumida en sus comidas cotidianas, sin incluir claro, las comidas de la época navideña. 

Para que una cesta de compras sea catalogada como de buena calidad, esta debe estar compuesta de alimentos apetitosos sanos y que han sido obtenidos a través de procedimientos que no conducen a esquilmar la tierra, y tampoco al maltrato de animales, es por ello que no se trata necesariamente de ser más cara de lo normal.

La clave se encuentra en balancear nuestra dieta de forma que no tengamos que invertir demasiado dinero por ejemplo en carne. De esta manera hay que tener en cuenta que el consumo de la carne consume una gran grande del presupuesto familiar en cuanto a alimentación, aunque tampoco la idea es alimentarnos de manera exclusiva de patatas cocidas, pues se busca es una dieta realmente barata pero muy completa.