La Osteoporosis se puede mantener a raya desde la cocina

Hemos en los últimos tiempos hablar en diversos contenidos, programas incluyo en diversa publicidad a cerca de los que es la osteoporosis, pero posiblemente aún no lo tengamos muy en claro. Esta enfermedad, se trata de una patología ósea que suele presentarse de manera bastante común, y consiste en la reducción de la densidad y por ende, de la calidad de los huesos volviéndose más porosos, incrementándose la cantidad y tamaño de las cavidades en los mismos por lo que hay más aire en su interior. 

En consecuencia nuestro esqueleto se vuelve más débil, lo que representa un alto riesgo de fracturas, sobre todo en área de la columna vertebral, muñecas, caderas, pelvis y húmero. De acuerdo a los estudios científicos, aún no se ha encontrado la manera de curarla, pero sí se pueden considerar diversas estrategias con las que se puede reducir el riesgo de padecerla a medida que pasan los años, la primera de ellas viene de la cocina y los alimentos que consumimos, y la siguiente de la práctica regular de ejercicio, de esta manera se pueden ayudar a controlar y con ello prevenir la osteoporosis. 

Alimentos que influyen en la salud de los huesos

El primero que encabeza la lista es el Calcio, ya que este se trata de un elemento que funciona como clave al momento de la formación de los huesos, es por ello que se debe mantener presente en la proporción adecuada a cualquier edad sin importar la dieta que se lleve. La dosis que se recomienda en la ingesta diaria para un adulto va a depender directamente de su edad, género y riesgo a contraer el padecimiento, aunque a modo general esta oscila entre los 1.000 mg y los 1.200 mg al día, fuera casos especiales como las mujeres embarazadas o personas mayores de 70 años. 

Aparte de obtener el calcio a partir de la leche, yogures o los quesos, también se puede hacer con verduras como las espinacas, la acelga cruda, la col rizada, la calabaza, la lechuga, el berro o el brócoli; legumbres como las alubias, las judías blancas, las lentejas y los garbanzos; la yema de huevo y pescados como la sardina, el salmón, el atún en aceite, las anchoas y el lenguado; las gambas y todos los frutos secos, excepto la castaña y anacardo, o también con algunos zumos, bebidas de soja o de almendras, cereales y productos elaborados con tofu.

Seguidamente encontramos a la Vitamina D, la cual es funciona como un elemento esencial para una adecuada absorción del calcio. En un 90% esta es obtenida de manera natural de la radiación que nos proporciona el sol, aunque ello no implica permanecer bajo el sol durante mucho tiempo. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), es suficiente la exposición de la cara y los brazos al sol durante unos 15 minutos al día; evitando por supuesto las horas de mayor radiación. También hay que considerar la estación del año, la hora del día, el fototipo de piel y la edad de la persona, entre otros aspectos. 

También es posible conseguir alimentos naturales que pueden aportar vitamina D, como por ejemplo algunos peces azules que son ricos en grasas como el salmón, el hígado y la yema de huevo. 

 Las Proteínas son otro elemento importante en la prevención de la osteoporosis y ello se debe a que actúan como uno de sus componentes principales y además contribuyen a mantenerlos en buen estado, ello sin dejar a un lado que contribuyen minimizando el desgaste muscular y, con ello reducen el riesgo de caídas y fracturas. Sin llegar a abusar, resulta bastante conveniente que se encuentren presentes en cantidad suficiente en la dieta.