Un nuevo modo de ver la cocina de una manera sostenible

Cocinar para algunos resulta tan sencillo como recibir clases de inglés para niños de preescolar, aunque para otros ello no lo sea tanto. Una vez que nos encontramos inmersos en el mundo de la cocina, podemos echar manos de una cantidad inagotable de recursos de los que disponemos, incluso si ello nos encamina al cuidado y conservación del medio ambiente. 

En la actualidad son muchas las actividades que se realizan a diario cuyo objetivo se encuentra enfocado en la optimización de los distintos recursos para lograr el cuidado efectivo del medio ambiente, con lo cual resulta algo que debe ser aplicado hasta en los aspectos más cotidianos de nuestra vida. 

En el caso de la cocina,  diario son muchas las veces que realizamos actividades en ella como cocinar, hacer jugos, comer; por lo que mantener hábitos sostenibles supone una notable diferencia a la larga. La idea primordial es adquirir productos para la preparación de los alimentos que nos permitan el aprovechamiento de sus residuos, o bien, para la limpieza. Por lo que notamos que hay diversos asuntos que debemos tomar en cuenta.

Algunos hábitos sostenibles 

Realizar una lista de compras antes de ir por los productos: esta debe encontrarse centrada en todos aquellos alimentos básicos como los huevos, granos, leche, huevos, entre otros, ya que la clave de tu ahorro se encuentra en dejar de consumir esos platos preparados que tanto se acostumbran, y lo cual te permitirá invertir sólo en calidad, y por supuesto  en sostenibilidad.

Aprovechar toda oportunidad: incluso con la comida, y esto abarca el hecho de no tirar sino lo que no pueda ser utilizado, razón por la cual tus compras debe realizarse con previsión y un buen orden. Investiga sobre las diversas maneras de conservar los alimentos, qué hacer con las sobras, y cuando por fin ya debas tirar las sobras recuerda que ello sigue siendo orgánica y eso le da un valor. 

Usa de forma correcta el Agua: por ser uno de los recursos más valiosos, debemos encarar seriamente el cambio de hábito en nuestros consumos de la misma. Un filtro de agua siempre lleno conlleva a un ahorro de la misma, aunque debemos tener claro que un verdadero ahorro sólo proviene de un cambio de conciencia. Alguna vez te has detenido a pensar en la cantidad de agua que se desperdicia cuando la dejas correr esperando a que salga caliente. Quizás no, entonces debes buscar la manera de guardar dicha agua, que posiblemente podrás usar luego para regar las plantas o quizás fregar el suelo, lo que te hará ahorrar y comprender lo valiosos que resultan algunos recursos.

Alimentos calientes: calienta sólo lo que debas consumir, así mismo, hierve sólo el agua necesaria y emplea el fuego sólo de ser necesario, además aprovecha el calor residual con el que puedes terminar de cocinar. 

Productos biodegradables: busca  usar jabones que sean biodegradables y con ello dejas de ensuciar y contaminar el planeta. O bien, trata de fabricar tus propios productos por medio de elementos naturales.